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Texturas: más allá del tacto

Un bolígrafo, una bolsa o un cuaderno transmiten algo más que la imagen de una marca. Los materiales en los que están elaborados, y las sensaciones que despiertan al verlos o tocarlos, comunican y despiertan emociones insospechadas. Esa es la magia de las texturas.


Te proponemos un ejercicio sencillo: escoge tres objetos, cada uno con una textura diferente. Uno puede ser un metal liso. El otro estar elaborado en tela. Y el tercero provenir de la naturaleza: una piedra o un trozo de madera. Cierra los ojos y pasa tu mano por cada uno de ellos. Ahora percibe las sensaciones y emociones que despiertan en ti.

 

Es probable que el objeto de metal evoque una sensación de calma, pero también de frío e invierno. La tela quizás te haga sentir confortable y cómodo, mientras que el trozo de madera o la piedra te transmitan imágenes relacionadas con la naturaleza.

 

Estas sensaciones que vienen a tu mente son producto de las texturas, es decir los atributos táctiles de los objetos, dados por los materiales en los que están elaborados y las variaciones o irregularidades que presentan en su superficie. Estas variaciones son las que podemos percibir valiéndonos en principio del sentido del tacto, pero la vista también hace lo suyo en lo que a texturas se refiere.


Es este el motivo por el cual las texturas tienen diferentes clasificaciones. Están las texturas naturales, presentes en los objetos propios de la naturaleza: un árbol, una roca o la hoja de una planta.

 

Tenemos también las texturas artificiales, aquellas creadas por la mano del hombre. Es en esta categoría donde entran la tela de una bolsa, el plástico en el que se elabora un bolígrafo o la cerámica de un mug. https://www.celinther.com/regalos-para-ellas https://www.celinther.com/dia-del-padre.


Pero además tenemos texturas táctiles (las que se perciben con el sentido del tacto), y texturas ópticas, es decir aquellas que pueden ser apreciadas por la vista. Son estas las que tienen su campo de acción en el mundo del arte y el diseño gráfico, en donde con una línea, el manejo del color o la proyección de luces y sombras, es posible lograr un sentido más realista para una creación, proporcionándole una nueva dimensión y un valor agregado. En otras palabras, una personalidad propia. ¿Quieres ver ejemplos? Aquí te los mostramos.







Por supuesto, al momento de trasladar el diseño gráfico al mundo “real”, influye en su percepción el material sobre el que se imprime la imagen. Podemos apreciar variaciones si, un logo por ejemplo, se imprime sobre la superficie lisa de un vaso de cristal, o sobre la tela rugosa de una bolsa en tela Madre Selva.


También hacen su aporte las técnicas y herramientas de impresión utilizadas al plasmar ese mismo logo en el material. Una impresión en screen suele ofrecer una textura lisa y suave al tacto. Mientras que una impresión digital con tintas uv, que aporta la dimensión del relieve, se percibe como una superficie más rugosa.

 

Sea cual sea la sensación percibida, las texturas influyen en los sentidos y despiertan en cada quien una reacción personal, que puede ser de aceptación o de rechazo. Por supuesto, con nuestros productos siempre buscamos la primera, a la vez que transmitimos sensaciones que despierten en las personas emociones positivas.

 

Así, si la superficie es lisa y suave, tenemos la confianza de transmitir calma, tranquilidad y paz. Si es rugosa, buscamos ritmo, movimiento y dinamismo. Pero sea cual sea la textura, siempre vamos tras el mismo objetivo: que cada objeto lleve felicidad a quien lo recibe, y permita que la marca impresa en él permanezca en su corazón.

 


 

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